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Abogado violencia de género

Orden de alejamiento: qué es, cómo funciona y cuánto dura

Imagínate que acabas de salir del juzgado tras presentar una denuncia por agresión y te asaltan las dudas sobre el futuro inmediato, o que de repente recibes una llamada del juzgado notificándote que se ha solicitado una orden de alejamiento en tu contra. La finalidad es clara: proteger a una persona cuando se aprecia una situación de riesgo. Puede acordarse antes de que exista sentencia, como medida cautelar, o después del juicio, si hay condena, como una pena accesoria. La diferencia es importante. La medida cautelar se adopta mientras se investiga o se enjuicia el caso. La pena se impone al final, con la sentencia firme, cuando el tribunal considera probado el delito.

¿Qué es una Orden de Alejamiento?

Una orden de alejamiento es una medida legal que prohíbe a una persona investigada o condenada por un delito acercarse a una distancia de 500 metros del domicilio, lugar de trabajo o cualquier otro que frecuente la presunta víctima así como comunicarse con ella por cualquier medio o a través de terceros. Su objetivo principal es garantizar la seguridad de la persona afectada.

Marco Legal

La orden de alejamiento como pena accesoria aparece regulada en la Sección 3.ª del Capítulo I dentro Título III del Código Penal. En concreto, en el artículo 39 reconoce la orden de alejamiento como una pena privativa de derechos y en el artículo 48 se desarrolla cómo funciona la orden de alejamiento.

Momentos de Imposición

En el marco del Código Penal, esta herramienta se puede imponer en dos momentos muy diferentes del proceso:

  • Antes del juicio (como medida cautelar): El juez la dicta de forma urgente al inicio de la investigación si detecta un riesgo real para la víctima, protegiéndola mientras se esclarecen los hechos.
  • Después del juicio (como pena): Si el acusado es considerado culpable, la orden de alejamiento se incluye en la sentencia final como parte del castigo obligatorio por el delito cometido.

¿Cómo se tramita una orden de alejamiento?

Cuando se solicita una orden de protección o una medida de alejamiento, el juzgado debe valorar si existen indicios de delito y si hay una situación objetiva de riesgo. No basta con que haya una discusión o una mala relación. El juez tiene que apreciar una necesidad real de protección, aunque esa valoración se hace en una fase muy inicial y con la información disponible en ese momento.

¿Cuánto dura una orden de alejamiento?

En un procedimiento de violencia de género, la duración de la orden de alejamiento depende de si se acuerda antes del juicio o si se impone después en sentencia.

Antes de la condena (medida cautelar)

Antes de que exista condena, la orden funciona como una medida cautelar. Es decir, el juez la adopta para proteger a la víctima mientras se investiga el procedimiento. En ese caso, no hay un plazo único para todos los asuntos: la medida dura lo que indique el auto judicial y se mantiene hasta que el propio juez la modifique, la deje sin efecto o se dicte sentencia.

No desaparece porque la víctima retire la denuncia, porque las partes vuelvan a hablar o porque exista una reconciliación. Esta medida se regula en los artículos 544 bis y 544 ter de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. El primero permite acordar la prohibición de aproximarse o comunicarse con la víctima. El segundo regula la orden de protección, que puede incluir medidas penales, civiles y asistenciales cuando existe una situación objetiva de riesgo.

Después de la condena (pena)

Si finalmente hay condena, la orden de alejamiento pasa a ser una pena. En ese caso, su duración se fija en la sentencia conforme a los artículos 48 y 57 del Código Penal. Puede alcanzar hasta diez años en delitos graves, hasta cinco años en delitos menos graves y hasta seis meses en delitos leves.

Vigencia de la orden

La idea principal es sencilla: mientras la orden esté vigente, debe cumplirse. Solo el juez puede modificarla o levantarla. El consentimiento de la víctima, por sí solo, no autoriza el contacto ni evita las consecuencias de un posible quebrantamiento.

¿Qué pasa si se incumple una orden de alejamiento?

Incumplir una orden de alejamiento puede ser un delito de quebrantamiento. La consecuencia puede ser prisión de seis meses a un año. El mero incumplimiento de la prohibición ya puede generar un procedimiento penal nuevo.

Formas de incumplimiento

El incumplimiento no se limita a presentarse en la puerta de casa. También puede ser:

  • Enviar un mensaje
  • Llamar desde un número oculto
  • Escribir por redes sociales
  • Pedir a un amigo que transmita un recado
  • Acercarse al trabajo de la víctima

Si existe una prohibición de comunicación, cualquier contacto buscado puede ser un problema serio.

Encuentros casuales

Otra cosa distinta es un encuentro casual. Puede ocurrir que dos personas coincidan por azar en la calle, en un supermercado o en un lugar público. En ese caso, quien tiene la orden impuesta debe abandonar de inmediato el lugar.

Responsabilidad a pesar del contacto de la víctima

También conviene aclarar algo importante: aunque sea la víctima quien escriba, llame o proponga verse, la obligación judicial pesa sobre la persona a la que se le impuso la orden. La respuesta correcta no es contestar ni acudir, sino ponerlo en conocimiento del Juzgado.

¿Se puede retirar una orden de alejamiento?

Durante la instrucción (antes de sentencia)

La orden de alejamiento solo puede ser retirada antes de la celebración del juicio, siempre y cuando esté operando como una medida cautelar. Sí, puede levantarse o modificarse, pero nunca de forma automática.

La víctima puede pedir que se retire si considera que el riesgo ha desaparecido, y la defensa también puede solicitar la modificación cuando existan razones para ello: cambio de circunstancias, ausencia de riesgo, necesidad laboral, coincidencia inevitable en determinados lugares o duración excesiva de la medida.

El juzgado dará traslado al Ministerio Fiscal antes de resolver. La seguridad de la víctima será el criterio principal. Por eso, que las dos partes estén de acuerdo no basta. El juez puede mantener la orden si entiende que todavía existe riesgo o si considera que el contacto puede perjudicar la protección acordada.

Después de la sentencia firme

Una vez que ha recaído una sentencia firme en el caso, la orden de alejamiento ya no se puede retirar bajo ninguna circunstancia.

Conclusiones clave

La orden de alejamiento es una medida judicial de especial trascendencia, porque restringe derechos relevantes de la persona a la que se impone, especialmente su libertad de movimientos y su posibilidad de comunicación con la denunciante. Mientras esté vigente, obliga a cumplir lo acordado por el juzgado: no aproximarse a la distancia fijada y no contactar por ningún medio, ni a través de terceras personas.

Debe tenerse en cuenta que:

  • La orden de alejamiento no se modifica automáticamente por la voluntad de las partes, ni por haberlo solicitado al Juzgado.
  • Aunque exista reconciliación, aunque la víctima quiera retomar el contacto o incluso aunque sea ella quien lo inicie, la prohibición sigue produciendo todos sus efectos hasta que el juez la modifique o la deje sin efecto, lo que puede durar meses.
  • El incumplimiento de la orden dará lugar a un nuevo procedimiento penal por delito de quebrantamiento de condena, regulado en el artículo 468 del código penal, independiente del procedimiento principal de violencia de género, con una pena de prisión que puede ir desde los 6 meses a 1 año de prisión.
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Eric Vanden Berghe

Mi ejercicio profesional se asienta sobre una sólida tradición jurídica familiar que ha determinado mi forma de entender la abogacía basada en el rigor, la disciplina y un profundo sentido de la responsabilidad. Mi formación se desarrolló bajo la dirección de Nuria de Madariaga, referente histórico de la abogacía penal en Málaga. Desarrollo mi práctica en el ámbito del Derecho Penal y Penitenciario.

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